Despertares entrañables junto a tu globo rojo
Imaginarme una vida sin ti, ya no puedo
Secreto el que guardas entre las comisuras de tu boca
Familia has creado con tu llegada
Remar contra la corriente por ti
Untar en mi recuerdos tus deliciosos gestos
Tesoro de tesoros eres
Amar sin condiciones
Rumiar esta palabra para mis adentros
Un beso Tita Teresa, me has abierto los ojos ;)
jueves, junio 30, 2011
lunes, junio 20, 2011
El zorro y el cangrejo
Había una vez un zorro y un cangrejo que eran amigos. A los dos les gustaba mucho el mar...

Así que todos los días quedaban para dar un gran paseo por la orilla del mar y poder contemplar las olas.
Un día de mucho oleaje, vieron que había algunos animales sobre unas tablas, montando sobre las olas, y claro al zorro que le gustaba contemplar el mar pero le daba susto... le preguntó a su amigo cangrejo cómo poder hacer eso también.


Así que fueron a preguntar a los animales que cómo podía aprender a cabalgar las olas.
Al primero que encontraron fue al señor caballo, que tras una larga ola, desembarcó en la orilla

¡Hola señor caballo! ¿Nos podría ayudar?
Aquí mi amigo el señor zorro quiere hacer lo mismo que usted.
Pues verán ustedes -contestó el señor caballo-. No resulta tarea sencilla, pues lo primero de todo será encontrar una buena tabla como esta, adaptada a usted y practicar su equilibrio.
Así que los dos amigos fueron en busca de una tabla

Bien, ya tenemos tablas ahora lo siguiente, practicar el equilibrio. Entonces vieron a una ratita cabalgando más olas. Al llegar a la orilla preguntaron de nuevo ¿nos ayudas?

Vereis, para mejorar el equilibrio hay que ser ligero como la brisa, estar relajado, concentración, y una gran gran sonrisa porque lo mejor de todo hay que probar, mojarse y pasarlo bien, intento y otro intento pero siempre contento.
Así que los dos amigos se montaron en sus tablas... y al agua.
Y tras muchas risas, muchas olas, mucha pero que mucha agua, cuando el sol se ponía, consiguieron permanecer unos minutos sobre las olas.
Y los dos amigos muy contentos, quedaron para mañana para seguir intentándolo.
Así que todos los días quedaban para dar un gran paseo por la orilla del mar y poder contemplar las olas.
Un día de mucho oleaje, vieron que había algunos animales sobre unas tablas, montando sobre las olas, y claro al zorro que le gustaba contemplar el mar pero le daba susto... le preguntó a su amigo cangrejo cómo poder hacer eso también.


Así que fueron a preguntar a los animales que cómo podía aprender a cabalgar las olas.
Al primero que encontraron fue al señor caballo, que tras una larga ola, desembarcó en la orilla

¡Hola señor caballo! ¿Nos podría ayudar?
Aquí mi amigo el señor zorro quiere hacer lo mismo que usted.
Pues verán ustedes -contestó el señor caballo-. No resulta tarea sencilla, pues lo primero de todo será encontrar una buena tabla como esta, adaptada a usted y practicar su equilibrio.
Así que los dos amigos fueron en busca de una tabla
Bien, ya tenemos tablas ahora lo siguiente, practicar el equilibrio. Entonces vieron a una ratita cabalgando más olas. Al llegar a la orilla preguntaron de nuevo ¿nos ayudas?

Vereis, para mejorar el equilibrio hay que ser ligero como la brisa, estar relajado, concentración, y una gran gran sonrisa porque lo mejor de todo hay que probar, mojarse y pasarlo bien, intento y otro intento pero siempre contento.
Así que los dos amigos se montaron en sus tablas... y al agua.
Y tras muchas risas, muchas olas, mucha pero que mucha agua, cuando el sol se ponía, consiguieron permanecer unos minutos sobre las olas.
Y los dos amigos muy contentos, quedaron para mañana para seguir intentándolo.
lunes, junio 13, 2011
Mamá y su cariño
Bueno, otro momento de esos especiales y mágicos
Mamá le da un masaje a Noah y le canta, para calmarla
para que pueda hacer caca y tirarse PEOS
que eres una peona (jejeje)
Por cierto no veas cómo te masajea mami, con cuanto amor, cariño y ternura (que envidia)
Un besito
y un premio más a mamá por cuidarte de esa manera tan tan especial que ella lo hace
Bostezando
Es sólo un bostezo (14 de abril)
chiquitito,
pero para mamá y papá
cada acto, cada risa, cada pequeña cosa que realizas
es un mundo para nosotros,
segundos eternos
por los que merece la pena comenzar el día con el sol
por los que merece la pena tenerte en brazos
por los que merece la pena dormir contigo
conocerte
y quererte
chiquitito,
pero para mamá y papá
cada acto, cada risa, cada pequeña cosa que realizas
es un mundo para nosotros,
segundos eternos
por los que merece la pena comenzar el día con el sol
por los que merece la pena tenerte en brazos
por los que merece la pena dormir contigo
conocerte
y quererte
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